Control del entorno
Operaciones con Ventanas
En el borde superior de toda ventana, dentro de la barra de título, se
encuentran los botones de control. Permiten manejar el
tamaño, la visibilidad y la posición de cada ventana en la pantalla.
Minimizar
Reduce la ventana a un botón en la barra de tareas, dejándola
momentáneamente inactiva. La aplicación continúa ejecutándose
en segundo plano y puede recuperarse fácilmente.
Ejemplo: Abrís el correo pero necesitás escribir en Word. Minimizás el correo para dejarlo en la barra de tareas y seguir trabajando.
Maximizar / Restaurar
Maximizar aumenta la ventana hasta ocupar la pantalla
completa, útil cuando se trabaja con muchos elementos. Restaurar
la devuelve al tamaño y posición anterior.
Ejemplo: Estás leyendo un documento largo. Lo maximizás para ver más texto en pantalla a la vez sin tener que hacer scroll constantemente.
Cerrar
Da cierre a la aplicación y hace desaparecer la ventana. Si el programa
tiene cambios sin guardar, generalmente pregunta si desea guardarlos
antes de cerrarse.
Ejemplo: Terminaste de navegar. Cerrás el navegador y el programa deja de ejecutarse, liberando memoria del sistema.
Cambiar tamaño
Windows permite modificar manualmente el tamaño de una ventana cuando
está en modo normal (no maximizada). Se puede cambiar horizontal, vertical
o diagonalmente, señalando uno de los bordes y arrastrando
el puntero del mouse.
Ejemplo: Querés ver dos ventanas lado a lado: reducís cada una arrastrando su borde lateral hacia el centro de la pantalla.
Mover ventanas
Las ventanas pueden moverse dentro de la pantalla. La manera de hacerlo
es arrastrando desde la barra de título y soltándola en
el lugar deseado. Esto permite organizar el espacio de trabajo a gusto.
Ejemplo: Una ventana quedó en centro de la pantalla tapando otra. La arrastrás desde la barra de título hacia un costado para ver ambas a la vez.
Señales visuales
Al posicionar el puntero sobre un borde de ventana, el cursor se transforma
en una doble flecha indicando que es posible redimensionarla
en esa dirección.
Ejemplo: Cuando ponés el puntero sobre el borde derecho de una ventana, el cursor cambia a ↔, indicando que podés arrastrar hacia la derecha o izquierda.